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FASE LUNAR

Introducción a los Sabbats

Para cualquier wiccan es de suma importancia el estudiar el gran mandala de nuestras vidas: la rueda del karma, la rueda de la vida, el camino. Todo esta sujeto a ella. Nada se escapa al orden complicado, sensible y efectivo de la cadena de acontecimientos que encierra esta rueda. Todo lo que está vivo debe cambiar. Lo que no cambia, se extingue y desaparece.

Piensa en la rueda del año en relación a tu vida interior. Contémplate como parte del gran designio. A él perteneces, es tu espacio. Nadie asciende al ‘cielo’ ni desciende al ‘infierno’ porque ambos existen simultáneamente en el “aquí y el ahora”. Si quieres puedes ir al cielo ahora mismo, y el infierno probablemente ya lo has visitado. Somos nosotros mismos los que hacemos las elecciones para nuestra vida, los responsables de nuestro karma, los que provocamos el cambio y los que mantenemos la rueda.

¡Qué maravilloso es el espacio en el que vivimos! El planeta azul contiene la única fuente de agua existente en todo el sistema solar. Sin agua no habría vida orgánica. Nuestra madre tierra ha dictado todas las estaciones en el calendario de la vida. El saber cuándo plantar y recoger lo plantado es el corazón de los conocimientos de cada cultura. El alimento es vida. Éste es uno de los ciclos del cambio.

Existe otro ciclo: el de los cambios del espíritu, los sentimientos, las relaciones y el bienestar personal. El amor es el alimento del espíritu. Los acontecimientos comunitarios que mantienen unidas a las comunidades a través de las experiencias espirituales componen la parte más importante de nuestras vidas y de toda la humanidad. Todas las celebraciones tenían algo que ver con el tema del espíritu comunal del año, a pesar de que sus funciones eran muy diversas. La simple observancia de estos festivales, días sagrados y sabbats hacía que todas las personas de la comunidad estuvieran en relación continua, por lo que el aislamiento era virtualmente imposible. No existía la soledad como la conocemos hoy en día, ese convencimiento de que nadie se preocupa por nosotros. Nadie tenía que experimentar un profundo sentimiento de desamor porque la actitud hacia el amor era tal que todos podían sentirlo y experimentarlo cuando se sincronizan con el planeta y con todo lo que existe en él.
El calendario moderno, alberga fechas que carecen de sentido. Los días de celebración, en su mayoría, son excusas ratifícales para beber y no trabajar.

Intenta celebrar todos los días sagrados de este calendario que te sea posible, siendo al menos uno o dos de cada lado de la rueda. Si puedes, instaura estas celebraciones como tradición en tu familia de ahora en adelante. No permitas que tu alma se desarrolle sin tender hacia los espíritus ancestrales, los de nuestros antepasados. Tú formas parte de una línea sin fin y es perfectamente válido que tomes fuerza y energía de tu propio pasado. Di dejas que estos espíritus despierten en tu interior se te revelarán poderes ocultos y las dificultades parecerán aclararse. No olvides que este Arte está resurgiendo en la sociedad actual, pero ha estado en tu interior desde el principio. Entra despacio en los deseos ocultos del alma. El hambre del espíritu se satisfará con las manos maternales de la Señora y el abrazo protector del Señor. El precio que la humanidad tiene que pagar por ignorar y negar el principio de dualidad (femenino-masculino) del universo es muy alto. Sólo a través de este principio se encuentra el camino. Deja que tu espacio encuentre su lugar en el regazo de la madre, el paraíso perdido, al menos espiritualmente. Aceptando todos los elementos de la naturaleza, completamos el alma colectiva e individual.

La Rueda del Año

Existen ocho fiestas fundamentales dentro de la rueda del año, éstas son conocidas como los Sabbats.

La palabra "Sabbat" proviene del griego antiguo “Sabatu”, que significa "para descansar", por lo que como wiccans no solemos realizamos trabajos mágicos en esas celebraciones. Si practicas magia en estas fechas, procura hacerlo sólo cuando se trate de casos estrictamente necesarios.

Los Sabbats se dividen en cuatro mayores y cuatro Menores. Esta división es una representación del viaje del Señor y la Señora a lo largo de un año. En estas celebraciones se festejan el nacimiento, la vida, la muerte y el renacimiento de la Tierra. Se refieren al paso de la energía y de la divinidad por todos sus niveles. Divide estos festejos alternándolos para conformar ocho períodos en el año. Estos períodos antiguamente regulaban las actividades diarias como las épocas de siembra y cosecha, además de ser utilizados ritualmente. Actualmente los utilizamos para guiarnos espiritual y físicamente.

Los Sabbats, son fiestas que nos ponen en armonía con los ciclos de la Tierra. Son una forma especial de celebrar la vida y la unión con el Universo. Los Wiccan sabemos que la vida se rige por ciclos, un todo que gira iniciando y terminando para volver a iniciar. Entonces los Sabbats nos permiten estar en un contacto más espiritual con todo, entendiendo al polo femenino y masculino de la vida. Así vemos al Señor nacer, morir y renacer; como a la Señora desde su juventud, maternidad y vejez; los dos inmersos en un circulo de continua renovación.

La medición del tiempo a partir de las culturas prehistóricas se realizó por medio de los astros y los ciclos terrestres. Mientras estas mediciones se volvían más complejas y exactas, el calendario (cualquier tipo: solar, lunar, etc.) fijó sus tiempos de actividades humanas y religiosas, de acuerdo a ciertos ritmos naturales que permitían mantener un equilibrio en la naturaleza. Todas las culturas antiguas tenían su propia forma de medir el tiempo, sin embargo no deja de sorprender que la mayoría de ellas coincida en la medida de estos períodos. El calendario más antiguo que se conoce pertenece a México con la cultura Maya, y debido a eso es el más confiable, en cuanto a que los astrónomos mayas tenían conocimientos previos de los olmecas y posteriormente ellos los perfeccionarían con una observación y registro de los fenómenos astronómicos que los llevó a la predicción de eclipses y acontecimientos celestes. Los Incas también desarrollaron sus propios métodos de medicion.

Lo que empezó como una observación del tiempo y de los movimientos terrestres respecto al Sol, derivó por supuesto en la creación de todo tipo de leyendas y mitologías que encarnaban a los astros y sus movimientos en el universo.

Finalmente, cuatro de estas divisiones anunciaban los dos equinoccios y los dos solsticios del año, y las otras cuatro indicaban su repercusión en el hombre. De este modo, se cerraba un círculo perfecto en el que interactuaban el universo y el ser humano en perfecto equilibrio.

Si estas celebraciones desaparecieron, o mejor dicho, se escondieron, fue por la llegada del Cristianismo que trato a toda costa de destruirlas, haciendo creer a la población que en ellas se realizaban orgías y se invocaba al diablo. Satanisando la imagen del Señor Cornudo como una imagen anticristiana. Fue entonces que los paganos se empezaron a esconder y a ocultar toda la historia y los conocimientos mágicos, como los de las deidades, hadas, duendes, etc., en las leyendas, rimas y cuentos infantiles para preservar nuestras tradiciones. Así la iglesia, como no pudo destruirlas por completo, tuvo que decretar nuevas fiestas que, casualmente, coinciden con los Sabbats del hemisferio norte.