Inicio Mapa del Sitio Registrarse Identificarse    

FASE LUNAR

Fuentes

► Kala Trobe: Invocación a los Dioses

► Gerald Gardner

 

Estadísticas

  • Miembros Miembros
    • Nuevos Hoy Nuevos Hoy 2
    • Nuevos Ayer Nuevos Ayer 1
    • Total Total 309
    • Más Nuevo Más Nuevo
         Woody
  • Personas Online Personas Online
    • Visitantes Visitantes 53
    • Miembros Miembros 2
    • Total Total 55

La Carga del Señor

Escucha ahora las palabras del Gran Dios Cornudo, el guardián de todas las cosas salvajes y libres, el encargado De las puertas de la muerte, el que todo llamado debe contestar.

Yo Soy el fuego dentro de tu corazón, el deseo vivo de tu alma. Soy el cazador del conocimiento y el buscador de la búsqueda divina; Yo quien me mantengo en la oscuridad de la luz; Soy a quien han llamado en la muerte. Soy el consorte y el compañero de Ella a quien adoramos.

Atento a mi llamado, ven a mí y aprende los secretos de la muerte y la paz. Yo Soy el maíz en la cosecha y la fruta en los árboles; Soy quien te conduce al hogar; Flagelación y pasión, la espada y la sangre. Son mis regalos para ti.

Llámame en el bosque salvaje y en lo alto de la colina, búscame en la intensa oscuridad. Yo quien ha sido llamado Pan, Herne, Osiris y Hades. Hablare contigo en tu búsqueda. Ven, danza y canta, vive y sonríe, mira que esta es mi adoración.

Tú eres mi niño, y yo soy tu padre. En las alas rápidas de la noche, yo soy quien te pone en los pies de la Gran Madre para renacer y volver otra vez.

Tú que piensas buscarme, sabes que soy el indomado viento, la furia de la tormenta y la pasión en tu alma. Búscame con orgullo y humildad, pero mejor que sea con amor y fuerza.

Para esto está mi trayectoria, no amo al débil y al temeroso. Escucha mí llamado en las largas noches del Invierno y estaremos juntos guardando la Tierra cuando ella duerme.

Otras Cargas e Invocaciones

ENCOMIENDA DEL DIOS

Soy el radiante rey de los cielos, inundando la tierra con calor y estimulando la semilla oculta de la creación para que reviente en manifestación. Levanto mi brillante lanza para encender la vida de todos los seres y diariamente verter mi oro sobre la tierra, ahuyentando los poderes de la oscuridad.

Soy el Señor de las bestias libres y salvajes. Corro como el veloz venado y me elevo como el sagrado halcón en el reluciente cielo. Los antiguos bosques y tierras salvajes emanan mis poderes, y las aves del aire cantan mi santidad.

También soy la última cosecha, ofreciendo granos y frutas debajo de la hoz del tiempo, de tal forma que todo pueda ser alimentado, porque sin sembrar no puede haber cosecha; sin invierno no hay primavera.

Adórenme como el Sol de la creación de mil nombres, el espíritu del venado carnudo en tierras salvajes, la interminable cosecha. Vean en el ciclo anual de fiestas mi nacimiento, muerte y renacimiento, y sepan que ese es el destino de toda creación.

Soy la chispa de vida, el radiante Sol, el dador de paz y sosiego, y envío mis rayos de bendiciones para calentar los corazones y fortalecer la mente de todos.

CARGA DEL DIOS
El guardián de todas las cosas libres y salvajes, el protector de las puertas de la muerte a cuyo llamado todas las creaturas deben contestar.
Yo soy el fuego dentro del los corazones. El quejido de tu alma. Yo soy el cazador del conocimiento y el que buscar el sagrado reto. Yo quien me paro en la oscuridad de la luz. Yo soy a quien llamaste muerte, Yo soy el consorte y compañero de Ella, a quien adoramos. Llamadme con fuerza.
Escuchad mi llamada, amados míos, venid a mi presencia y aprended el secreto de la muerte y de la paz. Yo soy el maíz del cultivo y la fruta de los árboles. Yo soy Él, quien guía a casa. Llama y pación, Daga y Sangre. Estas cosas son mis regales para vosotros.  
Llamadme en el bosque alto y salvaje, buscadme y esperad por mí en la oscuridad iluminada. Yo, a quien han puesto más de mil nombres habla a los que me buscan. Venid, danzad y cantad. Venid vida y alegría; pero poned atención pues esta es mi veneración.
Vosotros son mis hijos e hijas y yo soy vuestro padre. En la noche alada yo soy quien les llevará a renacer a los pies de la Madre para regresar nuevamente.
Pero para quienes creáis buscarme, sepáis que yo soy el  viento arrasador, la furia de la tormenta y la pasión de vuestra alma. Buscadme con humildad y con orgullo, pero buscadme con fortaleza y con amor.
Porque este es mi camino, y yo no amo al temeroso y al cobarde. Escuchad mi llamado en las noches largas de invierno y estaremos juntos protegiendo la Tierra mientras Ella duerme.

 INVOCACIÓN AL DIOS

“Fuerte Dios astado, con voz suplicante te invocamos. Cielo, mar, Tierra poderosa soberana de todo, y el fuego inmortal, todo el mundo es tuyo. Oh poder divino. Hazte presente bienaventurado Señor, que asistes a las fiestas campestres. Ven vagabundo, ligero, saltarín, luz astral, con las estaciones entronizado. De ti procede el mundo, cuyas fracciones tu inspiración enlaza mediante divinas melodías e infinitas danzas.
Cuando el miedo nos asalta, en ti hallamos refugio. Tu alegras a los pastores, a las cabras y a las aguas corrientes, tu adoras la caza y el secreto del eco en las voces., y las retozonas Ninfas que tu certero paso celan. Todas tus actividades cumplen, plenamente, un fin predestinado, Oh poder que todo lo produces, de deífica fama, regente del inmenso mundo. Tu otorgas la prosperidad y la riqueza, peán que todo lo fertilizas de puro esplendor celeste, e deleitosos frutos.  Por ti la tierra de amplio seno delatada y profunda sobre fuertes, perennes fundamentos se sienta. Las intangibles aguas de los arrolladores mares procelosos se expanden cuando tú lo ordenas. Hasta el viejo océano acata tu mando supremo con sus líquidos brazos que enlazan la sólida tierra. Y el aire espaciosa que el fuego nutre, que con sus vitales ráfagas da calor y alienta la vida que brilla en la cima azul celeste, también a ti somete su rumbo imperioso. La vastedad de la materia multiforme te acata, todo lo metamorfosea tu protección atenta, y de tu liberalidad bondadosa la eterna humanidad participa Por ello, dondequiera se halle, dispersa en la vastedad ilimitada, halla en tu providencia soporte la raza. Ven, Señor, venturosa potestad que sintamos cerca tu aliento, muéstrate propicio en estos ritos y haz que logremos la prosperidad en la vida.
Transmite también el pánico frenesí a la humanidad dondequiera se halle hasta los mas lejanos confines de la tierra.