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FASE LUNAR

Triston Jay Amero born in 1982 (died April 1, 2008), a.k.a. Claudio Lestad, a.k.a. Lestat Claudius de Orleans y Montevideo (the names Lestat and Claudius coming from two different characters in Anne Rice's novels) and John Scheda, from New Orleans, Louisiana, United States, was arrested for the hotel bombings that killed two people and wounded seven others in Bolivia on Wednesday, March 22, 2006.[1] The bombings damaged two low rent hotels. The attack killed two people and injured seven. A third bombing was stopped. He was eventually found guilty of murder.

Amero had reportedly been hospitalized for psychiatric treatment and had been in juvenile prison several times, beginning at the age of seven. He had wandered around Latin America for some years before settling in the Bolivian city of Potosí in 2004. In posts from Colombia to his blog he repeatedly described himself as a loner, a "political refugee" and "the Superman of Loosers" [sic] whose strongest desire was to distance himself from the United States.

Although the Bolivian police were unsure of the motive for the bombings that led to Amero's arrest, President Evo Morales declared: "This American was putting bombs in hotels." "The U.S. government fights terrorism, and they send us terrorists," he said. Morales denounced the bombings as an attack on Bolivia's democracy. He called it "typical of terrorist crime." This caused a brief cooling of U.S.-Bolivian relations.[2]

Deputy Interior Minister Rafael Puente told Radio Fides: "The possible motives behind these attacks are incomprehensible. There don't seem to be any concrete objectives other than causing deaths."

Amero and an accomplice, Alda Ribiero Acosta of Uruguay, were arrested by police in a hotel in the slum of El Alto, formally charged with murder, and were held in a maximum security prison near La Paz. While there, Amero attempted to stab his lawyer and had gasoline hidden in his cell, with plans to set fire to a prison official and a U.S. diplomat.[3] Amero was sentenced to 30 years in prison on January 23, 2008.

At the age of 26, Amero died in a hospital on April 1, 2008, after complaining of stomach pains while in prison.[2]

Caso de Triston Jay Amero, 2006

En la Tradición de la Wicca, independientemente de sus denominaciones, al igual que en cualquier tradición o religión, no se está excento de encontrar personas que por diversas razones, tergiversan los principios o lineamientos de la misma, haciendo quedar mal a esta tradición.
 
La Wicca no se vende, no puede cobrarse por su enseñanza y ésta no es un camino para todos. No busca causar daño a nada ni nadie y es una tradición que respeta la Naturaleza y los principios de equilibrio del universo. Es una tradición hermetica, mística e iniciática creada en Inglaterra en los años 50-60.  
 
En marzo del año 2006, en Bolivia se vivió el lamentable caso en que dos atentados con bombas colocadas en Hoteles de la ciudad de La Paz, terminaron con la vida de dos personas. Éstos atentandos fueron realizados por un ciudadano estadounidense y una uruguaya, quien se identificó a si mismo como Sumo Sacerdote Wiccan.

Para los practicantes de la Wicca en Bolivia y para wiccans de otros países de latinoamérica y el mundo, ésta fue una noticia espeluznante puesto que contribuye a que la tradición de la Wicca sea mal entendida o mal vista en los países donde se conoce poco o casi nada de ésta. 



Declaración Pública de WiccaBolivia tras los acontecimientos del atentado:


"Nosotros, como WiccaBolivia y como miembros de la Comunidad Wiccan Internacional, ante los sucesos lamentables del 22 de marzo del presente, declaramos que el Sr. Triston Jay Amero, también conocido como Claudio Lestat D' Orleans, no tuvo, ni tiene ninguna relación con la Comunidad Wiccan Boliviana, y que su accionar responde a su propia responsabilidad, estando totalmente alejado de los valores y creencias de la Tradición de la Wicca. 

A pesar que él se declarara como Alto Sacerdote Wiccan, no hemos podido encontrar ninguna información sobre su Linaje ni sobre sus Iniciadores en Estados Unidos; lo que apunta a que esta persona se "autonombra" wiccan, pero sin haber recibido ningún entrenamiento formal en ningún Cóven ni agrupación tradicional de la línea de la Wicca en Norte Americana.

Esperamos que los Dioses y la energía divina pueda conferir consuelo a las familias de las víctimas de este lamentable atentado."
 

La Paz, 25 de Marzo del 2006
 

En este sentido, y como consejo para las personas que recién se inician en este camino, se les recomienda tener cidado cuando busquen guias e iniciadores. Es un proceso que toma mucho tiempo y que requiere paciencia. No todos los que dicen ser wiccans lo son realmente. Utilicen su criterio e investiguen mucho por su cuenta. Y recuerden pedir a los Dioses que los acerquen a la gente más adecuada para su bienestar superior y su crecimiento.

Hay gente que no entiende lo que significa ser wccan y lo que ésto implica. Estas personas inescrupulosas se dedican a confundir y distorcionar el propósito de este camino.

La Comunidad y la Escuela Wiccan Boliviana sólo avala a aquellas personas debidamente entrenadas en alguno de nuestros círculos de estudio y que pertenecen a nuestra comunidad y Clan de forma activa. 


Enlaces de Interés:

Su paso por Colombia

Noticia en el Periódico los Tiempos

El autor de los atentados a hoteles de Bolivia dice ser seguidor de Bin Laden

Blog Comentario sobre Lestat y sus actividades en otros paises

Anularon el juicio contra Alda Ribeiro en Bolivia

Terrorista americano. Giro tras muerte de Lestat Claudius

Fuete: http://www.elpais.com.uy/08/04/15/pciuda_341132.asp  por: SAN JAVIER DANIEL ROJAS

La muerte del estadounidense Lestat Claudius de Orleáns y Montevideo encendió una luz de esperanza para una familia rionegrense. Concretamente para dos chicos que esperan el regreso de su madre, presa en una cárcel de Bolivia.

Era martes. El teléfono sonó y retumbó en medio del campo.

Llamaban desde el Ministerio de Relaciones Exteriores, para notificar de la muerte del estadounidense Tristan Jay Amero, alias Lestat Claudius. A pesar de haber sido una noticia funesta, para la familia Roslik significó dejar atrás una verdadera pesadilla.

Eduardo Roslik Sulekin vive junto a sus dos hijos en un recóndito lugar de San Javier. Alejado del "ruido" de Fray Bentos y de los comentarios que circulan en la colonia rusa, la familia de Alda Ribeiro intenta recuperarse del tormento.

Luego de que su esposa y madre de Leonid (16) y Svietuana (13) comenzara a protagonizar junto a Lestat Claudius, una serie de hechos que culminaron con el atentado en Bolivia, Eduardo optó por llevarse sus hijos y refugiarse en una chacra que pertenecía a su hermano y que fue dejada en herencia a sus sobrinos.

En un predio de 38 hectáreas cerca del balneario Puerto Viejo, se encuentra una antigua edificación que ya cuenta 80 años. Es necesario transitar un trecho entre eucaliptos y pinos, para llegar a la finca rodeada de una frondosa vegetación.

Hace más de dos años, encontró allí el sitio apropiado para protegerlos, criarlos e intentar hacer una vida normal a pesar de todo.

"Mi dos hijos se vieron muy afectados, con los problemas naturales que se generan cuando son chiquitos y la mamá se va" comentó el padre de los dos adolescentes, a lo que se sumó posteriormente la notoriedad de los acontecimientos y algunas cartas "nefastas" que el desequilibrado estadounidense envió desde la cárcel, a los hijos de su pareja a la que tenía amenazada de muerte.

triste historia. Eduardo fue desgranando paso a paso y hasta en forma de terapia, la triste historia que lo transporta al presente. Desde el momento de la separación y el posterior divorcio con Alda, han sido tres años de continuo sufrimiento.

"Alda se había ido engañada por el americano que le había prometido llevarla a conocer "las grandes torres" en referencia a los edificios de su país, pero lo cierto es que lo único que le hizo conocer "fueron las torres de las cárceles".

Desde Gualeguaychú se fueron al norte argentino y allí, quien fue inscripto como Tristan Jay Amero que luego cambió legalmente su nombre por Claudius Lestat de Orleáns y Montevideo, decidió explotar con dinamita un cajero automático que no respondía a sus deseos de retirar una fuerte suma de dinero.

Por ese hecho estuvieron detenidos, pero la fraybentina Alda Ribeiro quedó en libertad rápidamente. Lejos de casa se apoyó en un grupo de bolivianas con las que cruzó la frontera hacia el país altiplano.

En La Paz comenzó a trabajar en un restaurante y le contaba por teléfono a su familia, que una vez que lograra el dinero del pasaje se vendría definitivamente a Uruguay.

Pero Lestat logró que su madre -de quien se dijo poseía fuertes cuentas bancarias- pagara la fianza de US$ 17.000 y en menos de un año recuperó la libertad.

Eduardo cuenta que la historia cambió abruptamente para su ex esposa. Desde ese momento comenzó a llamar diciendo que Lestat la amenazaba para que no se fuera, "es conmigo o la muerte" le decía.

En otra ocasión, la uruguaya fue encerrada para que no viera ni escuchara lo que su pareja (20 años menor) tramaba con un grupo de extraños amigos, hermanos de una secta. En ese momento, Alda pudo llamar por teléfono y hablar con Eduardo: "me alertó que pudo ver una caja con 15 kilogramos de dinamita y que planeaban mandarla al sur del continente. Incluso me dijo que quería hablar con el presidente, porque escuchó que tramaban colocar explosivos en la residencia de Tabaré Vázquez", dijo Roslik.

Era demasiado tarde para ella. En marzo de 2006 se vio involucrada en el atentado a dos alojamientos de La Paz, donde perdieron la vida dos personas y se generó una masiva destrucción.

Desde ese momento permanece recluida en el Centro Penal femenino de máxima seguridad de Miraflores, aguardando la sentencia definitiva.

Roslik dice que sus hijos "extrañan a mamá y tienen la esperanza de que la declaren inocente, al confirmarse que era una víctima más de las amenazas del americano".

El hombre ya tiene 68 años y piensa en el futuro de ellos, por los cuales no dudaría en hacer cualquier cosa, como recibir nuevamente a su ex esposa, para que retome la vida junto a sus hijos ya adolescentes, "en un gesto humanitario a pesar de todo lo que me hizo".

"He resistido todo este tiempo y sigo adelante con calma y dignidad", dice ahora Eduardo con resignación.

Uruguay pelea ahora por libertad anticipda

Hace un par de días recibió la noticia de su abogado: el juicio en su contra se había anulado. Sin embargo, Alda Ribeiro aún debe pelear por su excarcelación. La anulación de su juicio abre la posibilidad de que no llegue a pasar 30 años de prisión, incluso que obtenga la libertad en unos cuatro años.

"Tal vez con tres años o cuatro años ya salgo libre", dijo ayer a El País Alda Ribeiro desde la cárcel de Miraflores, con una nota de optimismo en la voz. Un mecanismo que puede anticipar su excarcelación es la redención de la pena por tiempo de estudio y trabajo.

En un breve contacto telefónico Alda Ribeiro relató a El País que, si bien sus condiciones de reclusión han mejorado, las define como "bastante críticas". "Creo en Dios, es el único amigo que tengo aquí", comentó. "Me discriminan mucho aquí, a las extranjeras, las blancas, las discriminan", dijo.

Pese a ello, aseguró la uruguaya, la reclusión ha mejorado. "En el momento que yo caí (presa) aquí había noventa reclusas, ahora solamente quedan 23", explicó. En este momento comparte la celda "con una campesinita boliviana", y con otra reclusa de nacionalidad peruana son las únicas dos extranjeras.

Alda Ribeiro aguarda con expectativa el momento de volver a hablar con su hija "que es la que más me extraña", y poder contarle de primera mano la noticia. Entre tanto procura mantenerse activa: es delegada de "deportes y cultura", hace tareas de limpieza, trabaja como "auxiliar de cocina" y alivia su reclusión como puede.

Aquel "regalo" explosivo

Eduardo recuerda cómo al principio de todo, Lestat Claudius de Orleans lo amenazaba constantemente. Hasta que un día le envió un dudoso presente: "Me llamaron del Correo, para decirme que tenía que levantar una caja", algo que despertó sospechas de inmediato, por lo que dio intervención a la Dirección de Investigaciones de Río Negro. "Resultó ser que se trataba de un paquete con explosivos para que yo llevara a mi casa", dice ahora, todavía perplejo a tres años de aquello.

Abril de 2008