El caldero, tan conocido como la escoba, es una vasija grande de cerámica, metal o hierro, con tres soportes. Para preparar las pócimas o mezclar los ingredientes se emplea una cuchara de palo.
En él se cocinan o crean nuestras pócimas. Se puede usar cualquier recipiente, pero es aconsejable usar siempre el mismo recipiente, ya que contendrá nuestras energías. No es requisito primordial contar con un caldero ahora mismo, pero cuando uno se especializa más en hechizos y pócimas, es muy necesario tenerlo.
El Caldero también es uno de los símbolos que representan a la Señora y todo lo que ella abarca –el universo, la realización, la reencarnación, la fertilidad, la abundancia y el amor-. La energía que se genere durante el ritual, puede ser dirigida al caldero.
Los sahumerios pueden ser encendidos dentro del Caldero, también puede estar rodeado de flores o lleno de agua. Hay wiccans que lo utilizan para adivinar el futuro, y también para preparar infusiones con hojas, hierbas o agua.
Su limpieza se realiza en una corriente de agua viva (puede ser la pila o la ducha), y se lo recarga y consagra de energía en la luna nueva o llena.
Este instrumento es el más difícil de encontrar de todos, pero no hay ningún problema si es que se utiliza una olla normal metálica, obviamente que no sea muy grande y que sea empleada solamente para esta actividad.