
La Wicca actual se halla en un proceso permanente de adaptación y transformación, aunque muchas de sus prácticas siempre se mantendrán intactas. Si bien siempre existirán debates entre Iniciados, linajes y tradiciones, muchos coinciden en que ésta evoluciona a medida que el practicante va descubriendo sus misterios al acceder a un nivel más elevado de conciencia y entablando una comunicación más comprometida con la Divinidad.
Debido a que es receptiva y ecléctica en origen se hace difícil encasillarla. Existen leyes, códigos de ética y honor, creencias y prácticas fundamentales que la diferencian de otras religiones paganas y religiones del libro, pero sin duda alguna, estan centradas en la búsqueda de la evolución del ser por medio del trabajo personal, el amor y respeto a todos los seres y la continua comunicación y sincronización con la Divinidad que vive dentro nuestro y fuera; y que es el Todo.
La Wicca puede ser entendida como un amalgama de varias corrientes antiguas europeas y conocimientos universales sobre la dualidad Divina y el equilibrio elemental.
Es de importancia reconocer que no todas las personas que practican magia o las artes adivinatorias son paganas y mucho menos wiccans y que no todos los wiccans practican Magia en el sentido estricto de realizar hechizos y conjuros. Obviamente, si se toma en cuenta que la definición de magia, nos damos cuenta que toda la Wicca es magia pura. Los wiccans y paganos de hoy son, en su mayoría, gente corriente que está sintonizada con la naturaleza y que creen fielmente en la bondad, humildad, la tolerancia y equilibrio.
Dentro de la Wicca es importante el linaje mágico de una persona, muchos pueden ser rastreados por varias decenas de años atrás. Pero, así como estos wiccans son respetados; también se respeta al individuo honesto y autodidacta. Son infinitos los debates respecto a este punto. Muchos aceptan a los wiccans solitarios que andan por todo el mundo, otros no porque consideran que un verdadero wiccan debe ser un iniciado dentro de la tradición Garderiana, por tratarse de Gerald Gardner quién popularizó este arte. (Corriente tradicional Iniciática). De cualquier manera, el linaje de un wiccan siempre es verificable. Todos están casi a dos llamadas telefónicas de distancia.
Sea cual sea el camino, al final, el comportamiento y la elección que cada persona tome, será la mejor muestra de quién es un wiccan practicante y quien no lo es. Cosa que también dirá mucho de su Maestro(a), si este cuenta con uno(a).
LA WICCA NO ESTÁ RELACIONADA CON EL SATANISMO. No buscamos causar destrucción ni caos, no lanzamos conjuros para perjudicar a nadie ni causar temor. Nuestra principal normativa de vida y de fe es: "has lo que quieras, a nadie dañes", afirmación que incluye el no hacernos daño a nosotros mismos o al planeta. En la Wicca no se promueve ni se acepta el uso de Drogas o Alcohol, esa elección está sujeta al libre albedrío de las personas y a su honestidad. Es fundamental aprender a ser responsable por sus actos y respetarse a sí mismos.
Muchos sitios en Internet difaman al Arte y, sin ninguna vergüenza, confunden a la gente que busca una guía y la llevan hacia otro sendero. Por este motivo, se recomienda a cualquier persona que esté comenzando a familiarizarse con la Wicca, que mantenga sus sentidos muy atentos, medite, lea y observe el entorno y la gente con la que se relaciona, existen personas de todo tipo, y en este camino, no estamos libres de impostores. La Wicca se trata de Amor, Confianza y Respeto. Ésta construye y no destruye.
El diablo no existe en nuestras creencias; no trabajamos para fuerzas obscuras ni luciferinas; no hacemos pactos de sangre ni vendemos nuestra alma. Nuestro camino es hacia la luz, la sabiduría, la tolerancia, el cuidado del planeta y los seres vivos, pero, sobretodo, hacia la paz.
Valoramos la diversidad de todas las religiones y filosofías y no abrigamos en nuestro corazón intolerancia con los que tienen opiniones distintas a las nuestras.
La Wicca es una religión reconocida por el Concejo de Religiones del Mundo, y ampliamente conocida en muchos países. En el caso de Bolivia, como wiccans tenemos derecho a todas las protecciones que nos concede la ley de libre culto, y cualquier tipo de persecución o discriminación religiosa está penada por ley.