Para cualquier ritual menor y mayor es importante recordar las deidades que corresponden a este Sabbat. Son Diosas doncellas, de la fertilidad y del amor, o Diosas lunares tales como: Eostre, Isthar, Astarte, Aries, Artemis, Cibeles, Hecate, Luna, Marte, Minerva, Athenea, Morrigan, Afrodita, Venus, Eostre, Ma-Ku, Minerva, Isis, Rheda, Coatlicue. También pueden adorarse a Dioses del canto y la danza, de la fertilidad, de la luna y la naturaleza, por ejemplo a: Adonis, el hombre Verde, Ovis, Dylan, Odin, Osiris, Attis, Mithras. Cerunnos.
Medita sobre el renacimiento que quisieras vivir, el por qué y el para qué.
Escribe en un papel con color negro, todo lo que hasta ahora sientes que ha frenado tu evolución energética y quieres cambiar en tu vida. Prende velas de distintos colores o de los colores que tu creas necesarios, si tienes un caldero puedes prenderlo. Rompe cada papel en tres partes y pronuncia: “Diosa Madre, Dios Padre, a vosotros que os adoro os entrego mis males, temores y sombras para que los alejéis de mí, y que al igual como termina el letargo del invierno terminen dichos sentimientos. Que así sea".
Entonces los romperemos en trocitos pequeños, los echamos al caldero y los quemamos. Una vez quemados entrégalos al viento para que se los lleve.
Luego tomamos los pétalos de las flores y las pasamos por todo nuestro cuerpo diciendo: “Oh Diosa Madre de la Tierra llega ya tu esplendor, el florecer de la vida es presente ante nosotros. La fragancia de las flores nos renueva. Se alza alto El Dios Padre, radiante para unir su reinado en igualdad al tuyo, bienvenida sea vuestra unión”
Consigue semillas, cógelas con las manos y alzándolas dí: “Ofrezco estas semillas para que germinen con el amor de la Madre Tierra y el calor del Dios Padre, y que con ellas florezca el amor en mi vida, la prosperidad y los buenos sentimientos. Que el amor de la Diosa y el Dios me hagan crecer tal como lo hará esta planta”.
Plantaremos las semillas y las regaremos:
“En el interior de estas semillas hemos depositado nuestros anhelos, nuestras esperanzas y deseos. Que den sus frutos y florezcan al igual que las plantas que en este lugar crecerán en honor del Dios y la Diosa”.