Ritual a las 21:00 hrs.
Para la Comunidad Wiccan Boliviana es imprecindible conectarnos en este ritual, celebraremos la dicha de un nuevo año, agradeceremos por lo que vino y lo que vendrá. Esta noche está considerada como una de las más poderosas del año, mágicamente hablando, así que cualquier trabajo de este tipo que se realice contará con un poco de ayuda adicional.
· Si puedes y quieres, abre el círculo sagrado o enciende unas velas con los colores de Samhain y consagra todo en el altar. Puedes adornarlo con flores, manzanas, pan en símbolo de abundancia en el año venidero.
· Escribe en un papel los logros durante el pasado año, cosas de las que estas orgulloso o agradecido. En otro papel, escribe cosas de las que quieres liberarte, situaciones que quieres dejar atrás y que hayan ocurrido. Tambien necesitaras un caldero o una vela de color violeta. Tienes que tener separados una granada y una manzana, y tener el athame y un plato a mano.
Puedes recitar este cántico:
“Celebro la memoria de mis ancestros,
y de aquellos que me precedieron en ésta senda.
Celebro además, Cernunnos, tu pasaje
hacia las tierras del verano.
Cazador Astado,
Señor de los Bosques,
honro tu memoria y aguardo tu retorno
desde el vientre de la Diosa.
Señora de la Luna Menguante,
ayúdame a comprender tus misterios,
guía mis pasos en lo más oscuro,
protégeme, y muéstrame
que así como de la noche nace la luz,
el ciclo renace, eterno, por siempre”
Coloca la fruta sobre el pentáculo y la bendecimos, y luego corta un cuarto de la manzana y otro de la granada. Levanta en alto el pentáculo, y dí:
“Ofrezco ésta comida en honor a mis ancestros.
Su memoria perdura, y sus enseñanzas viven en mí.
Benditos fueron en su existencia
y benditos son en las Tierras de Eterno Verano”
Comemos el cuarto de manzana, con cuidado de no dañar las semillas, y algunos granos de granada, poniendo especial atención en lo que representan los frutos: la vida perpetuándose a sí misma, por siempre, expandiendo vida aún en medio de su -aparente- destrucción. Y pensamos en el ciclo del año, en como se perpetúa en una espiral eterna de nacimiento, vida, muerte y renacimiento, y cómo ésto se refleja en toda la Naturaleza.
Prende la vela violeta o el caldero con una pequeña fogata dentro de él. Toma el papel con todo aquello por lo que estas agradecido y leelo en voz alta, comentando si quieres por qué estas agradecido. Agradece con tus propias palabras a los Dioses, y quema el papel en la vela o la fogata.
Toma el otro papel, y lee en voz alta la lista de aquello que quieres librar. Si quieres, puedes decir por qué. Arrójalo al caldero, y mientras lo haces dí:
“Cerridwen, Gran Diosa,
Señora del Caldero de Transformación,
que Tu sabiduría me ilumine,
que en tus llamas arda lo que me aqueja,
que el fuego me transforme y purifique”
Una vez que haya terminado de arder el papel -puede ser después del ritual-, toma las cenizas y plantalas con las semillas de la manzana y de la granada, visualizando las energías de la Tierra transformando y purificando aquello que le damos.
Luego, estamos en un momento excelente para consagrar y utilizar elementos de adivinación. Podemos hacer lecturas de mancias pero conviene que dejemos a los muertos en paz. El objetivo del ritual es honrar su memoria, no molestar a las almas que descansan. Si tenemos sentimientos de pesar o dolor por muertes recientes, es también un buen momento para dejarlos que se consuman en las llamas de la Diosa.
Podemos realizar algún otro trabajo mágico de ser necesario.
Celebramos la fiesta: cantamos, bailamos, comemos. Luego liberaremos el círculo